09/05/2005

DFA: DUGGAN/FRENCH APPROACH- Reconocimiento de patrones Habituales

“Si se analiza la felicidad en sus últimos elementos se hallará que está formada por luchas y tormentos que siempre vence la esperanza” Maurois

La disponibilidad es uno de los factores fundamentales para comenzar un proceso.
“No puede ser que que yo sea ésta así. No se muy bien quién soy, cómo soy pero seguro que hay algo de mi que no veo,(qué es lo que somatizo en mis tremendos dolores de espalda?) algo que no alcanzo a tocar y que añoro como se añora a un ser querido”. Un buen móvil para comenzar a pedir ayuda a alguien que observe desde fuera, que aporte un ángulo más amplio de miras. Así es como llegué al psicoanálisis y después de “entender”, poner luz a algunos temas, aún me sentía insatisfecha. “No llego a la esencia”.Dispuesta a atravesar lo que fuera con tal de “encontrarme” seguí buscando ayuda.

“El pensar excluye antes que nada el sentir” Jung

No soy solo una cabeza ambulante. En análisis no había una relación directa con mi cuerpo, estaba como olvidado.
Busqué y busqué. Encontré, hace más de trece años, el DFA y con el tiempo me volví practicante de este método.

Aclaración: la letra en cursiva y negrita corresponde al relato de una clienta sobre sus impresiones de las sesiones de DFA

¿Qué es el DFA?

Hace poco tuvimos una reunión con Annie Duggan , una de las creadoras del método, y con varios practicantes intentamos dar un nombre que tuviera un poco más de sentido que unas siglas (D=Duggan, F=French, A=Approach) y el resultado fue “Reconocimiento de Patrones Habituales”.

¿Cómo es una sesión?

La primera es un poco más larga para que el practicante explique brevemente en qué consiste el trabajo y para tomar algunos datos biográficos del cliente.
Hablamos de un marco de trabajo (hora, pago), de límites : duración de la sesión, de la confidencialidad 100% por parte del practicante. Creamos un marco seguro. Se pide un objetivo(¿para qué vienes? ¿Qué quieres conseguir?)

He cerrado el portalón : dejo detrás de mí el ruido de la calle, y me recibe el silencio de la escalera. A medida que voy subiendo, creo despojarme de mis problemas e inquietudes, pero cuando llego, todavía estoy llena del estruendo interior de mis emociones encontradas, mis sensaciones punzantes, mis incansables interrogantes.

Mencionamos las “capas” ” con las que trabajamos,que tienen su correspondencia en el plano psíquico- emocional con el físico. En realidad no se sabe dónde comienza una y acaba la otra. Cómo llegamos a construir la postura física , cómo nos alejamos del eje de gravedad. Es ella la que nos da la dirección, el centramiento y en definitiva nos apoya a la tierra, ya que vivimos en el campo gravitatorio.
Una emoción puede generar una postura determinada (me siento “fracasada” , mi pecho se hunde, mi cabeza baja, no me siento energética), o una postura puede resultar en una emoción.

Primera capa: la forma en que queremos que nos vean los demás. La máscara en pscicología,en el cuerpo se corresponde a tensiones más superficiales.
Segunda capa::¿Quién tengo miedo de ser? La sombra en psicología en el cuerpo se corresponde a tensiones más profundas, probablemente más antiguas.
Es ahí especialmente donde queremos estar practicante y cliente. Es desde ahí que obtendremos más información. Los eventos que han tenido un significado tal que han sido grabados para configurar el patrón de tensión, como un “sufrimiento del alma” necesario para generar un avance psicológico y postural en el presente y en el futuro.
Si atravesamos la segunda capa podremos notar la tercera capa: tu verdadera personalidad, tu alma, tu parte divina ,el sí mismo, tu niño intacto, tu verdadero ser, tu esencia. Yo soy. Y a nivel físico puede estar muy escondido. Pero está. Si liberamos de tensión las dos primeras capas, el cuerpo, la psique sabrán cómo hacer para estar más cómodamente en el campo gravitatorio.

Ella me acoge con calidez, y empezamos a charlar. No me cuesta empezar, cualquier sensación del momento, anécdota o vivencia es un buen comienzo. Porque ella sabe tirar del hilo: con sus preguntas y comentarios, lo que me parece anecdótico, insignificante se va desarrollando, como un ovillo y tomando forma. Ella le da un sentido, sabe hacerme ver las cosas de una manera nueva : a veces, re-sitúa a su justa medida lo que me desborda emocionalmente ; a veces, hace hincapié en un comentario mío y me ayuda a ir más lejos; a veces pone en relación pequeños hechos y palabras aparentemente dispares entre sí, y les hace encajar para conformar así la problemática objeto de la fase siguiente del trabajo.

Vamos al espejo para ver la postura y animamos al cliente a ver y sentir cómo está con respecto al eje. Luegos hacemos exagerar la postura que hemos visto y expresar lo que se siente de esta manera.
Pasamos a la camilla, el cliente vestido tal cual ha llegado de la calle.

Pasamos a la mesa donde me estiro, vestida normalmente. Allí se procede a la fase fundamental de la sesión, que se puede considerar como un verdadero trabajo sobre el cuerpo y el alma a la vez, y requiere mi participación entera, pero sobre todo mi abandono. Ella empieza a masajear suavemente las partes del cuerpo donde intuye que residen los núcleos de mis turbaciones emocionales (piernas, plexo solar, bajo vientre, hombros, cráneo, dedos del pie…), al mismo tiempo que hace preguntas sobre lo que siento. Me ayuda a identificar mis sensaciones (cuando percibe un bloqueo o una negación de ellas), me hace asociar escenas vividas anteriormente o fantasmeadas por mí, y me ayuda a hacer surgir palabras y nombrar lo que siento (lo que “siento” en el sentido doble de sensación y sentimiento).

Se requiere mucha presencia por parte del practicante y el cliente. El practicante está atento a los elementos que conforman o forman un patrón de tensión.
No solo las tensiones musculares: si la respiración fluye o se detiene, es corta o hay suspiros, si se aceleran los latidos del corazón, la presión sanguínea, los cambios de color de piel, el peso del cuerpo, los gestos y más datos relevantes que surjan para comprender cómo se expresa el cuerpo.
También lapsus verbales, símbolos, sincronicidades, sueños , respuestas somáticas, imágenes, analogías con temas o figuras mitologicas que están en la psique colectiva, creencias heredadas de la familia, la educación, la religión…
Es como si fueramos siguiendo una pista, cualquier dato o evidencia, como si fueramos Sherlock Holmes.

Poco a poco, soy cada vez más capaz de este “dejar hacer” imprescindible….
Gracias a su actitud de total comprensión y empatía, que puede llevarla a reír, emocionarse, sentir rabia o compasión al ritmo de lo que siento yo, me abandono a lo que hacen nacer en mi sus masajes en determinados puntos, a las vibraciones que ejerce, y a los movimientos y posturas que ayudan a hacer “hablar” a mi cuerpo

Es importante que el practicante desarrolle sus habilidades de observación y para ayudar al cliente a hacer la conexión entre lo que se dice y cómo se siente en el cuerpo.
Se trata de darse cuenta, de ser conscientes de cómo se configuran nuestras tensiones y de elegir más conscientemente y con más recursos ( seguramente en la época en que nos pasaron los traumas o acontecimientos que marcaron nuestro PTP-patrón de tensión primario, la forma en que ocupamos nuestro espacio en el campo de gravedad- no teníamos tantos recursos como en la actualidad).
Si queremos continuar así o podemos utilizar nuestra experiencia de vida para enriquecernos en vez de limitarnos.
Muy probablemente no sabíamos o no podíamos elegir o diferenciar conscientemente lo que ha producido una vida arquetípica en vez de humana y por lo tanto única.

El material que emerge en una sesión puede ser proporcional a cómo actuamos en la vida en general, como si la situación pudiera estar codificada holográficamente en lo que se ha descrito. Como si esta situación fuera una parte de una fotografía, por ejemplo la nariz de una cara y de ahí deduces que es la fotografía de una cara. Cada componente es parte de un campo, como las partes individuales del cuerpo son expresivas y representantes de todo el patrón del cuerpo. De la nariz deducimos la cara.

A veces la emoción que aflora a mi conciencia se aparea con palabras paralelas( “no tengo corazón”, me autoreproché en determinada circunstancia y hoy noto un vacío en mi caja torácia)
A veces descubro el origen de una característica que creía natural, como la relación de una ligera asimetría facial y un episodio de mis 15 años.
Otras veces, una presión en una parte del cuerpo hace aparecer un recuerdo totalmente sepultado en la memoria: una humillación sentida a los 5 años y recogida en un dedo del pie izquierdo. También puede ocurrir que no note nada y el trabajo queda por continuar en una sesión posterior…Como se trata de un verdadero trabajo sobre uno mismo, la labor sigue haciéndose entre sesión y sesión, de forma más o menos perceptible.
Ejemplos de los efectos de este trabajo pueden ser el descubrimiento de una zona del cuerpo que de repente se vuelve sensible, o una nueva forma de reir, o tentativas audaces e inéditas de andares diferentes, más “jugosos” (como ella dice) , o también improvisaciones en solitario de escenas imaginarias con seres cercanos para desenmarañar definitivamente los conflictos latentes u ocultos.

Nos sumergimos en la situación física emocional y psíquica. Estamos ahí practicante y cliente y de ese encuentro, por la presencia, por las ganas de comprender más profundamente (no solo desde la cabeza sino también desde las mismas células), por solidarizarnos con lo que fuera que haya sucedido(1), las respuestas aparecen. Aparecen las respuestas al buscar menos fuera y más en nuestro interior. A veces dos ven más que uno.
Vivimos en una cultura que sostiene la independencia como signo de fortaleza y libertad. Aprendemos que es mejor “hacerlo uno mismo”, la mayoría de las veces con esfuerzo.
Este puede ser un momento para entregar el control y confiar en el practicante,en uno mismo/a y en diosito (que suelo decir) como una forma de práctica para recordar que somos interdependientes en diferentes circunstancias. Que de verdad podemos soltar nuestro peso a la tierra.
Vivir haciendo lo que es más verdadero para uno a veces no es lo más cómodo o lo más aceptable socialmente, pero no va en contra de tu alma. O si va en contra de tu alma, al menos que sea a sabiendas, eligiéndolo, como una posibilidad más.

“Es la verdad que libera y no el esfuerzo por ser libres” Krishnamurti

Sucede también que la agudeza de la sensación y de los recuerdos a ella ligados requieren que libere mis emociones: Ella me ayuda con su empatía, con las escenificaciones que propone, las palabras que lanza como ganchos y me anima a deshacer los nudos de las emociones encontradas, si así lo elijo.

Algo se mueve que estaba quizás profundamente incrustado.El practicante habrá de ser respetuoso con el proceso del cliente, teniendo en cuenta el tiempo de adaptación e integración del material procesado, sin empujarlo y a la vez haciendo hincapié en que la vida puede ser mucho más creativa de lo que se había imaginado hasta el momento. La tensión suele opacar el impulso de la creatividad.

Entrar en Proceso.

“Después de un largo año de lucha Rivière había vencido. Unos decían “debido a su fe”, los otros “debido a su tenacidad” pero según él simplemente porque gravitaba en la buena dirección”Antoine de Saint Exupèry. Vuelo Nocturno

“Sangre, sudor y lágrimas”. En definitiva necesitamos sentirnos apoyados, queridos. Y ahí están las manos del practicante y cuando no estén, está la camilla y cuando ella falte, siempre sin excepción está la Madre Tierra.
Dar apoyo al sacro. Dejar que se transmita el peso hacia las piernas y los pies que luego, en la vertical, son los que estan en contacto con la tierra.
Fijar lo que ha aprendido desde la nueva postura comparándolo con la
Postura de antes de la sesión. Comprenderlo desde el tejido más profundo.

Antes de acabar la sesión , efectúa un masaje del cráneo, de la piel del cráneo, a veces acompañado por movimientos que imprime al cuello, y desde ahí al cuerpo entero, ya más dúctil, donde la energía fluye y que repercute la menor vibración. El último punto de masaje es el sacro, el cual a su vez difunde los más ligeros movimientos hacia el conjunto del cuerpo.
Cuando me pongo de pie, me siento a la vez ligera y bien enraizada en la tierra y sobre todo unida conmigo misma.Es una sensación que descubro con la misma emoción, sesión tras sesión. Me detengo un instante allí , al lado de la mesa, deseando captar , interiorizar y fijar en mi memoria corporal esta sensación de ser “entera”.Luego ella me pide que de unos pasos por el estudio, y descubro con un nuevo andar (más afirmado, más concentrado) una nueva compostura, un nuevo saber estar. Para hacerme medir el efecto del trabajo, pero sobre todo(creo)para ayudar a esta interiorización, me pide que repita las posturas anteriores al masaje, que son unas costumbres muy mías(como un encogimiento de hombros, o una tensión en la pelvis, o una nuca achatada) y que condicionan al mismo tiempo que reflejan mis actitudes y comportamientos. Los vuelvo a comparar con mi nuevo andar , más entero, y siento que tengo nuevos recursos y más libertad.
Ha finalizado la sesión. El portalón se abre sobre el bullicio de la calle.

*1.El juicio presupone siempre un criterio; para el juicio extravertido el criterio válido y determinante es principalmente el tomado de las circunstanciasobjetivas siendo indiferente que ese criterio esté representado directamente por un hecho objetivo, perceptible sensorialmenteo que lo esté por una idea objetiva, pues una idea objetiva es asimismo algo dado enteramente y tomado de fuera, aunque sea aprobada subjetivamente. C.G.Jung,Tipos psicológicos

Existe una metodología de trabajo a seguir .
Para acceder a la formación es imprescindible asistir al curso introductorio. Este curso también es una experiencia para tomar contacto con uno mismo/a, averiguar cómo conformamos nuestra postura, nuestro patrón de tensión primario.

Más info en: www.dfa-europa.com